Achicoria es salud

El director, Juan González-Fanjul, reitera que sus valores “siguen siendo los empleados y los clientes”

“Molabe ha contribuido desde su fundación a que la sociedad utilice un producto como la achicoria en cualquier tipo de plato”

Los años no pasan en balde para nadie, y menos si se trata de una empresa. En estos tiempos corporativos parece que no existe cabida para valores como la familia o la tradición. Sin embargo, se puede encontrar una empresa vizcaína que ha conseguido perdurar en el tiempo apostando por estos principios. Molabe, sociedad líder nacional en producción y venta de achicoria y cebada tostada, celebró ayer su 50 cumpleaños. La empresa, nacida en 1966 por la fusión de las familias Momoitio, Landa y Belón, organizó un acto en el hotel Carlton de Bilbao con motivo de su 50 aniversario. Además de los años, Molabe quiso festejar que la organización haya sabido adaptarse a los tiempos y haya logrado que la achicoria siga presente en los hogares actualmente, con un posicionamiento de «marca de toda la vida».

El director gerente, Juan González-Fanjul, reitera que siempre han mantenido «los valores familiares». «Nuestros valores siguen siendo los empleados y los clientes», añade el director. A pesar de que en 1996 el grupo Leroux se convirtió en accionista mayoritario al comprar la participación de dos de las familias, González-Fanjul sostiene que «ambas han seguido participando en este proyecto» y que mantienen actualmente los mismos valores iniciales. A raíz de estos principios, Molabe se ha convertido en la empresa líder de producción de achicoria en España. En esa línea, la organización ha encontrado su hueco en un mercado europeo muy concreto. A pesar de empezar con una fábrica en la localidad vizcaína de Zamudio, hoy en día comercializan la achicoria en España, Portugal y en varios países de América Latina. Dentro de esta última, Molabe comercializa en países como México, Argentina o Colombia, debido a la tradición que han promovido con el tiempo emigrantes españoles.

La achicoria, en sus inicios, se consumía como sustitutivo del café «por ser más barato», comenta González-Fanjul. El director recuerda que el hábito principal de consumo era «mezclar la achicoria con café o tomarla sola». No obstante, Molabe ha contribuido desde su fundación a que la sociedad utilice un producto como la achicoria en cualquier tipo de plato y no solo para «realzar el aroma y el sabor del café», añade el director. También han buscado maneras de comunicar a los consumidores las múltiples características beneficiosas que tiene la planta para la salud. La achicoria ayuda a mejorar el tránsito intestinal y colabora en la mejora de la salud cardiovascular. Además, es un potente antioxidante y es una fuente de vitaminas del grupo B. «Desde el año 2000 hemos intentado transmitir esas propiedades», apunta el director. Para ello, contactaron con varias cadenas gastronómicas españolas, con la fortuna de coincidir «en tiempo y lugar» con varios cocineros de renombre como Elena Arzak, Koldo Rodero, Fernando Canales, Andoni Luis Aduriz o Gorka Txapartegui. «Molabe buscaba nuevos usos y ellos buscaban nuevos productos», señala el director, De esta forma, al encontrar en la achicoria un reto, los cocineros han colaborado con la empresa para asentar esta planta en la cocina moderna, ya sea para «un asado de carne o la elaboración de un pescado, marisco o un primer plato». Este proceso se ha visto apoyado por la sección Recetas de su página web. En ella publican platos elaboradas por cocineros que han colaborado con la empresa y también recetas que sugieren los clientes de la marca. González-Fanjul considera que los consumidores pueden aportar recetas nuevas y comentarios que ayuden a la organización en su búsqueda de nuevos usos para la achicoria.

Con los valores bien asentados y una posición relativamente cómoda en el mercado al colaborar con marcas como El Chimbo, Leroux, La Pilarica o El Árbol, Molabe se plantea «dos líneas de futuro». Por un lado, buscar nuevos usos para la achicoria. Entre ellos sugieren añadir más sabores a sus productos, además del chocolate en la achicoria soluble, y proponer la achicoria como alternativa en el desayuno para los más jóvenes. El director afirma que «el consumidor habitual tiene una edad de más de 40 años». Por este motivo, pretenden aplicar una comunicación enfocada al «deporte y las actividades que realizan los jóvenes» para conseguir captar esa franja de clientes que actualmente no consume este tipo de productos.

http://www.elmundo.es/pais-vasco/2016/02/28/56d1e68646163f3d718b4604.html