Ingredientes
(para dos personas)
Para el bogavante:
- 1 pieza cruda de bogavante de 800 gr
- Aceite de oliva virgen extra
- 1 diente de ajo picado
- 1 cebolla blanca picada muy fina
- Vino blanco de Cangas
- Brandy
- Perejil picado
- Pimienta blanca recién molida
- Achicoria soluble y sal
Para el arroz:
- 100 gr de arroz
- 200 cc de agua
- 100 cc de vino blanco albariño
- 2 sobrecitos de azafrán
- 1 diente de ajo y sal
Para el bogavante
En una perola abierta y baja (tipo paellera) ponemos el aceite al fuego.
Salteamos ligeramente el ajo picado sin que tome color. Añadimos la cebolla
bien picada y espolvoreamos un poquito de sal para que no nos dore. Al cabo
de un ratito añadimos abundante perejil recién picado. Pochamos a fuego
medio hasta que se haga muy bien la cebolla.
Con el fin de aprovechar todos los líquidos resultantes cortamos en una
tabla la cola y las pinzas del bogavante en tranchas de unos dos centímetros
de grosor; la cabeza la cortamos en cruz, en cuatro trozos. Colocamos los
trozos de bogavante sobre el sofrito, sin amontonarlos, añadiendo también
los líquidos resultantes del corte. Movemos toda la olla repetidas veces
para ensamblarlo todo. Molemos pimienta blanca por encima y añadimos
el brandy, volviendo a remover enérgicamente toda la olla para conseguir
que flambee. Después de unos instantes añadimos el vino blanco. Con unas
pinzas le damos la vuelta a los trozos de bogavante y cocemos 10 minutos a
fuego medio.
Al cabo de este tiempo bajamos el fuego a la vez que vamos repartiendo por
la salsa pizcas de achicoria soluble y removiendo la olla en sentido giratorio
para que esta se reparta de forma homogénea. La achicoria soluble nos
aportará la característica coloración oscura de este plato. Nos aporta también
cierta complejidad y una fuerte personalidad en el sabor. Un toque amargo
que equilibra y compensa la tendencia dulce de la cebolla. Los amantes del
picante pueden añadir a la preparación una guindillita partida en dos, que
también aportará carácter a este plato.
Para el arroz:
Ponemos un poquito de aceite y en él salteamos unas lonchitas de ajo;
antes de que se doren las retiramos.Echamos la taza de arroz en el aceite
y lo salteamos un poquito. Añadimos las dos tazas de agua caliente y la
de vino templado en la que hemos infusionado las hebras de azafrán.
Añadimos la sal. Cocemos a fuego vivo unos minutos y apartamos
completamente del fuego antes de que el arroz se descubra de líquidos.
Tapamos bien y dejamos reposar un cuarto de hora.
Presentación:
En un plato blanco, amplio y caliente colocamos al gusto un timbal de arroz de azafrán. Vamos disponiendo a su lado los trozos de bogavante y salseamos. Espolvoreamos un poquito de achicoria soluble. Terminamos con una ramita de perejil.